La ex top 1 Ana Ivanovic intentará, por todos los medios, ganar el primer título de la historia de Serbia el próximo mes cuando se enfrente a República Checa con sus compañeras de equipo en el O2 Arena de Praga. "Es muy excitante. La mejor forma de terminar el año. Es un gran honor para nosotras jugar la final de Fed Cup. No esperábamos llegar tan lejos, pero es genial estar en esa posición. Podemos intentar dar un gran paso y ganar".
Desde que ganó Roland Garros en 2008, la número 12 del mundo ha sido incapaz de quedar entre las ocho primeras en los 17 Grand Slams consecutivos que siguieron a este triunfo. En el Abierto de EE.UU. de hace un mes, la belgradina cayó frente a Serena Williams y admite que a veces la presión que siente es demasiada cuando juega grandes partidos.
“Fue un paso muy grande para mí llegar a cuartos de final y probarme que puedo estar ahí”. Con la moral mucho más alta, afrontar la Fed Cup parece una tarea más fácil y excitante.
Ivanovic admitió que representar a una nación tan apasionada del tenis como Serbia da más nervios "Si lo haces bien es para el equipo, y si no, sientes que les dejas en mal lugar. Definitivamente hay más presión”.
"Pienso que tenemos que estar unidas en el equipo porque es estupendo vivir el espíritu de equipo”.
Jelena Jankovic y la tenista diestra aportan al equipo una veteranía importante que se mezcla con la frescura de Aleksandra Krunic y Bojana Jovanovski, algo menos experimentadas en el torneo pero con un entusiasmo desbordante.
Ivanovic debutó hace seis años y su presencia ha sido fundamental para el progreso del equipo, que en cuatro años, ha pasado de competir en el Grupo I de la Zona Europa/África, a ascender al Grupo II del Grupo Mundial, y de ahí a la elite, en la que está desde 2010. Aún dueña de un revés a dos manos dañino, seguramente su juego esté siendo observado por las checas cuidadosamente.
La serbia, que lleva 13 series jugadas en Fed Cup, registrando 12 triunfos y 5 derrotas individuales, quiere repetir la gesta 2010, año en el que el equipo masculino nacional consiguió pasar a la historia. "Cuando los chicos ganaron la Copa Davis fue celebrado en Serbia. Ahora todos están esperando que nosotras podamos hacer lo mismo. Tener muchos jugadores en el top, y con Novak jugando como lo hizo el año pasado hay una fiebre del tenis en Serbia. Todo el mundo quiere jugar", comentó la belgradina para 10sballs.com.