MOSCÚ, RUSIA Ya no queda margen para especulaciones. La Fed Cup por BNP Paribas alumbra en Moscú la 48ª final de su rica historia y para Rusia y República Checa, las dos naciones que se disputarán el trofeo, la hora de la verdad llegará el sábado cuando se enfrenten en el primer punto Maria Kirilenko y Petra Kvitova a partir de las 14 horas (local, 10:00 GMT).
Será una fantástica oportunidad para las locales de alzar un nuevo título tras los conseguidos en 2004, 2005, 2007 y 2008. Para las checas, campeonas cinco veces cuando todavía competían como Checoslovaquia, será la primera final a jugar desde 1988, año de su última victoria, casualmente ante la Unión Soviética.
Antes de comenzar la serie, las dirigidas por Shamil Tarpischev vivieron su primer contratiempo: Vera Zvonareva, la líder del equipo ruso, debió abandonar el cuarteto por la lesión en un hombro que arrastra desde la Kremlin Cup, disputada a mediados de octubre.
Su reemplazante es Elena Vesnina, que en el sorteo realizado este viernes en el imponente Estadio Olímpico de Moscú quedó emparejada con Anastasia Pavlyuchenkova para disputar el dobles del domingo ante Kveta Peschke y Lucie Hradecka.
El segundo individual del sábado, tras la apertura de la eliminatoria con ese espectacular Kirilenko-Kvitova, lo jugarán Svetlana Kuznetsova y Lucie Safarova. La agenda marca para el domingo a Kvitova y Kuznetsova en el primer turno y Kirilenko ante Safarova en el segundo.
Sobrevivir sin Vera
Pese a sus ganas de estar presente, Zvonareva no se sintió en plenitud para enfrentarse a una final que se prevé muy cerrada en su desarrollo. Tampoco Tarpischev vio favorable la situación y decidió en consecuencia: "Con el dolor que estaba sintiendo, se hubiese convertido en la jugadora más débil del equipo".
Sorpresivamente, la baja de Zvonareva no la suplirá en los individuales Pavlyuchenkova, la tenista con mejor ranking de las locales (15ª), sino Kirilenko (27ª). El capitán ruso apenas justificó su decisión señalándola como "táctica". "No quiero profundizar en las razones detrás de esa decisión", zanjó Tarpischev antes de alegiar el estado tenístico de Kirilenko: "Se siente muy bien".
"Es una desventaja nuestra, pero podemos ganar sin Vera", dijo Kuznetsova, que está viviendo un año difícil pero que estar ante la posibilidad de ganar un nuevo trofeo con Rusia le hace bullir la sangre.
"No jugué muy bien este año pero para Fed Cup siempre tengo una motivación diferente. Jugar en casa es algo muy grande para mí", señaló la 19 del mundo.
Kvitova, ante su gran reto
Después de ser la revelación de 2010 y la gran figura de la temporada 2011, Kvitova llega a Moscú con la presión de llevar a la República Checa a su primer título de los últimos 23 años. Pero la oriunda de Bílovec dice haber tomado positivamente la responsabilidad.
"Tengo mucha motivación y voy a jugar al 100 por ciento. Queremos ganar esta hermosa copa", dijo la número dos del mundo y ganadora este año en Wimbledon y en el WTA Championships.
Para Kvitova, la baja de Zvonareva no inclina la balanza en favor de su equipo. "Estamos 50 y 50", aseguró en consonancia con el capitán checo, Petr Pala, que prefiere no confiarse: "El equipo ruso es muy fuerte y tiene muchas (buenas) jugadoras".
Los dos encuentros de la primera jornada tienen antecedentes en el circuito femenino pero de una importancia muy relativa en lo que sucederá el sábado debido a que se dieron algunos años atrás. Kuznetsova supera a Safarova por 2-1 en el historial aunque no se miden desde 2009. Por su parte, Kirilenko venció a Kvitova en la única oportunidad en la que se enfrentaron: la primera ronda de Wimbledon 2009.
"Fue hace mucho tiempo y mejoramos mucho las dos", afirmó Kvitova. "Creo que será un partido nuevo. Y es la Fed Cup, que es diferente a un torneo. Creo que será como (si fuese) nuestro primer enfrentamiento".